Este no es un fic Slash, pero puede que tenga algún que otro detallito, si te molesta, porfavor, no leas.

Capitulo 3: Libros

James se dejo caer en una silla del aula de pociones. Se había pasado toda una hora esquivando a Lily Evans, que era mas lista de lo que creía, pues aun su gran conocimiento de los pasadizos secretos de Hogwarts siempre conseguía dar con él. Remus se sentó a su lado mirándolo extrañado. No acababa de comprender porque se dedicaba a esquivar a la pobre chica, la verdad es que ella tenia razón. Ya se lo había dicho, pero él respondió con algo que sonaba a "cuestión de orgullo"mientras se frotaba las nalgas ¿Acaso la chica se había convertido en su enemiga? ¿O era la novedad de que alguien le acosara sin ningún interés de tipo amoroso? (o sexual, había cada chica mas lanzada en Hogwarts que hacía que a Remus se le subieran los colores con sus comentarios)

Sirius Black le sacó de sus pensamientos pasándole un brazo alrededor del cuello y tirando de él hacia atrás hasta que su espalda impactó contra la mesa de atrás.

-Oye ¿Crees que nuestro Romeo se va a quedar el maldito libro como recuerdo eternamente?-le susurró a escasos centímetros de su oído-No, mejor... ¿Crees que se va a dar cuenta algún día de que sé está colgando de alguien, precisamente porque no le encuentra irresistible?

-En eso estaba pensando yo precisamente...antes de cierto intento de estrangulamiento...-Remus intentó soltarse(sin mucho entusiasmo) mientras se sonrojaba levemente al notar la respiración entrecortada de Sirius al reírse por lo bajo.

-Tortolitos... ¿Creéis que nuestro querido cervatillo le devolverá su libro antes de meterla en un aprieto?...¿O la dejará sufrir hasta que le arranque los ojos?-Peter, en el banco de al lado al de Sirius se había inclinado hacia ellos y también murmuraba.

Ehem...-James, al lado de Remus finalmente se había dado cuenta de la pequeña reunión formada por sus amigos-¿Qué, conspirando?¿Me vais a entregar a Severus envuelto en papel de regalo y con un lacito?

-¿Que pasa conmigo Potter?-Severus Snape, al que podía considerar su enemigo más acérrimo, se encontraba parado delante de ellos observando con desagrado, que los dos únicos asientos libres estaban justo delante de Potter y sus "amiguitos".

-Oh, Severus, amigo mío, ¡Cuanto tiempo! ¿Porque no practicamos algo de Quiditch después de clase para rememorar viejos tiempos?-James se había levantado, desafiante, mientras Sirius endurecía el rictus(sin soltar a Remus) y Peter miraba de reojo la puerta de entrada por si llegaba el profesor Collington.

Severus Snape, cabecilla junto con Lucius Malfoy de Slytherin, familia "pura" de magos, siniestro de personalidad, alto, inteligente, manipulador, frío, pedante, con matricula en todas las asignaturas exceptuando Vuelo...pánico a las alturas lo llamaban.

-Que agudo Potter..que agudo.-Respondió él con su curiosa manera de hacer que "Potter" sonara como el peor insulto del mundo

-¿Ah que sí?-Respondió este con una sonrisa de oreja a oreja-Oh, bueno...si quieres podemos estudiar juntos Transformaciones...eres tan listooo, y yo últimamente he tenido tantos problemasss....-exceptuando vuelo y transformaciones más bien.

-Oh, ya veo, que amable por tu parte, vosotros sabéis mucho de eso ¿no?De transformarse, digo...Sobretodo vuestro amigo...el lobito...aunque claro... en su caso es involuntario...

Snape no tuvo tiempo de acabar la frase cuando las manos de James Potter se lanzaron al cuello de su túnica y le acercara el rostro, tan violentamente, que sus frentes impactaron.

-Cállate Snape... Sabes lo que arriesgas hablando...-Un huracán rojo se interpuso entre los dos haciendo que Snape cayera sentado en al mesa y james en su silla.

-¡¡¡J.A.M.E.S P.O.T.T.E.R!!!-El estruendo resonó en la mazmorra mientras el susodicho Huracán plantaba un pie encima de la mesa haciéndola temblar y cerraba un puño amenazadoramente-¡¡¡Quiero mi libro y lo quiero ya!!!

Al susodicho le habían bajado las gafas hasta la punta de la nariz, y estas oscilaban peligrosamente mientras una gotita de sudor resbalaba por la frente. Al otro lado Severus Snape observaba la escena entre molesto por el empujón, agradecido por evitarle un segurísimo puñetazo, y divertido por él echo de que una chica amenazara a Potter. Sirius aun sin soltar a Remus, y el susodicho, habían subido a la mesa de un salto, haciendo rodar por el suelo el caldero de Peter y este lo miraba todo como si estuviese viendo a la profesora McGonagall bailando una samba.

James se recobró del susto inicial, y mientras se recolocaba las gafas observó mas atentamente a la muchacha que tenia delante y que parecía dispuesta a asesinar a alguien(concretamente a él). Era inconfundible con esa larga cabellera roja y con brillos cobrizos, con esos enormes ojos verdes, desprendiendo chispas de rabia(deducía por su estado que su ultimo intento de hacerla perder por los pasillos de Hogwarts había tenido un éxito rotundo...tendría que preguntarle donde había ido a parar...pero por el leve sonrojo que mostraba en las mejillas, no le extrañaría que al vestuario masculino de la torre norte). No le iba a dar el libro. Antes muerto. Era una questión de orgullo... ademas... le hacia gracia la actitud de la chica.

-¡¡Atención!!!-Susurró / gritó(una extraña técnica dominada solo por los que ejercen de guardianes de aula) Peter-¡¡¡Collington a la vista!!!

Todo el mundo corrió a sus asientos, y Lily aparto la mirada de James para buscar un asiento libre, el único, el de al lado de Severus, en el que se sentó sin demora. James se sentó con al espalda recta y la mirada clavada en la nuca de Lily mientras Severus le lanzaba una mirada entre curiosa.. .y satisfecha.. .con... ¿Una media sonrisa? ¿Que estaría pasando por su mente? Sirius(finalmente) se había despegado de un sonrojado Remus, y ambos habían bajado de un salto de la mesa para sentarse en sus respectivas sillas mientras Peter corría a recoger su caldero.

El profesor Collington entró en la sala como una exhalación. Era muy delgado, tenia el pelo rubio clarísimo y la piel blanca hasta el nivel de plantearse si no era transparente, al igual que sus ojos, azules hielo, fríos, indescifrables. Vestía una túnica azul marino con unos pequeños bordados plateados en las mangas, el cuello y el repulgo. Bajo su brazo cargaba con pesados libros de pociones que con un movimiento ágil dejo encima de la mesa mientras empezaba a explicar la poción del día. Lyly miraba nerviosa a los lados mientras Severus sacaba su libro de pociones y lo dejaba al lado del caldero. El profesor Collington empezó a pasear entre las mesas, restando puntos. Era bien sabido que al cabeza de casa de Ravenclaw no le importaba restar puntos a los alumnos, parecia disfrutar con ello, aunque fuerán de su propia casa...exceptuando claro, a Severus Snape, el alumno mas brillante en pociones desde tiempos inmemoriales. Al cabo de unos segundos se paró al lado de Lily, que empezó a sudar nerviosa, mientras Remus le daba un codazo a James...y este disimulaba vilmente.

-Señorita Evans...¿Y su libro?-increpó el profesor a punto de quitar una cantidad dolorosa de puntos.

-Yo...ehhh...-Lily había perdido toda su agresividad y se encontraba perdida, no diría que había sido el idiota de Potter, eso sería caer demasiado bajo.-Es que...-Iba a matar a Potter (el cual, por cierto, estaba siendo acribillado a codazos)-er...

-Este es su libro-la voz segura de Severus Snape resonó en la sala mientras le daba su libro a Lily-el mío lo he perdido profesor, ella me lo ha prestado.

-Ah, ya le daré uno señor Snape, tengo un par...sigan trabajando-respondió el profesor volviendo a su escritorio.

Silencio...Las caras de los merodeadores eran un poema digno de ser retratado, mientras Lily le observaba entre curiosa y sorprendida. Snape giró la cara y , con el ceño fruncido, le guiño un ojo a James...que se cayó de la silla del susto, mientras Lily se reía por lo bajo...y Lucius Malfoy observaba desde la otra esquina de la clase.

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